kamagra contrareembolso mejor precio para kamagra cialis cialis original garantizamos alta calidad, envío rápido

¿Ficción o realidad?

blogerredas 10 noviembre 2010 0


Es casi lógico hacerse esa pregunta cada vez que prendemos la televisión, leemos los diarios, o escuchamos la radio: el eter parece haberse poblado de producciones, programas y formatos que no hacen más que despistar al espectador, y logra introducirlo en un mundo “de mentira” cuidadosamente construido.

Más alá de que nos preguntemos acerca de absolutamente todo lo que los medios nos plantean (hasta los noticieros han comenzado a ser puestos en duda luego de analizar y reflexionar acerca de cada palabra dicha por los presentadores), hay nuevas producciones que desde su puesta en el aire establecen un clima de desconfianza acerca de si lo que se ve es realmente lo que pasa.

Estamos hablando en este caso de los reality shows, programas que proponen al espectador ser “el ojo que todo lo ve”, llevando a la práctica de una forma virtual el concepto de “panóptico” propuesto por el filósofo Michel Foucault, que establece la idea de que existe un organismo controlador que hace que el individuo esté vigilado en todo momento.

Ahora bien, ¿es tan real todo lo que la televisión nos muestra? Vamos a detenernos en un caso específico: las grillas de programación de los Estados Unidos. En ellas podemos notar que existe una mayor cantidad de programas que cuentan con el formato de “Gran Hermano”, que producciones originales.

En todos estos realities que invaden la pantalla de EE UU, parece haberse impuesto un estereotipo en los personajes, ya que en ellos los afroamericanos e hispanos son retratados como peligrosos criminales, o contrariamente a esto, como “payasos de circo”; por otro lado, las mujeres no corren mejor suerte, ya que ellas aparecen en escena como personas sin escrúpulos que no pueden vivir sin un esposo.

Lo trágico de esto es que estos formatos han llegado para quedarse, y no porque la gente pida a gritos que estos programas sean parte de su zapping cotidiano, sino porque es increíblemente barato producirlos, y porque garantizan millones de minutos de publicidad no tradicional, lo ue genera aún más ingresos a las cadenas.

De esta manera, habrá que entrenar nuestro propio ojo de “gran hermano”, para poder darnos cuenta de que es verdad y que es mentira en este comercial mundo de los medios.